La obesidad es un problema de salud pública que, muchas veces, debe atenderse no solo con cambios en los hábitos de salud sino también con ayuda farmacológica para garantizar que los pacientes tengan éxito, dijo hoy a Efe el especialista brasileño Bruno Geloneze.

"Atacar este problema empieza con un cambio en el estilo de vida, es decir, aumentar la actividad física, disminuir el consumo de calorías.

Sin embargo, la gente que intenta hacerlo se queda con hambre y muchas veces es también una cuestión psicológica", expresó el experto en endocrinología y metabolismo.

Geloneze aseguró que antes la obesidad era considerada un problema estético pero ahora "sabemos que es una enfermedad crónica, de largo plazo que puede derivar en otras enfermedades".

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), alrededor de 140 millones de personas en Latinoamérica padecen obesidad, lo que representa un 23 % de la población total en la región.

"Incluso en países poco desarrollados hay una gran disponibilidad de alimentos, se redujo la cantidad de sueño, la gente está más estresada y con ello se activan las hormonas que son responsables de subir de peso. Tenemos una cultura de comer mucho, por ello estamos ante un gran problema", explicó.

El especialista dijo que el gran desafío para la comunidad médica es el tratamiento de este padecimiento, pues aunado a los problemas culturales, la ayuda con tratamiento farmacológico, hasta hace un tiempo, no era ideal.

"Antes había solo medicamentos que actuaban en el sistema nervioso, pero ahora se utilizan poco porque además de que reducen poco de peso, no se pueden usar a largo plazo", dijo.