París pone en escena "La Sirenita" alejada del final feliz de Disney

La Comedia Francesa presenta la adaptación teatral del famoso cuento de Hans Christian Andersen "La Sirenita", bien acogido entre los mayores por una temática que "habla a los adultos", según contó hoy a Efe su directora, Géraldine Martineau.

"Es un cuento que me marcó profundamente cuando era niña y cuyas temáticas me afectan todavía como adulto. ¿Qué parte de nosotros somos capaces de modificar o abandonar por gustar al otro? ¿Cuáles son las consecuencias de nuestros actos?", cuestiona Martineau.

La obra, de apenas una hora y cuarto de duración, se representa hasta el 6 de enero dentro del Studio Théâtre, la sala de la Comedia Francesa situada en el subsuelo del Museo del Louvre, y atrae a más adultos que menores con una puesta en escena que apela al lado más imaginativo del espectador.

"Es un viaje que deja espacio al espectador para soñar, identificarse y dar rienda suelta a la interpretación", dice Martineau, que, pese a su complejidad, no renunció a poner sobre un escenario el cuento de hadas, la criatura mística de la sirena ni la representación del fondo del océano.

Hilos de colores suspendidos creados en el taller de pintura del Teatro Nanterre-Amandiers, a las afueras de París, recrean el plancton, mientras que un vestuario minimalista y brillante, realizado en los talleres de la Comedia Francesa, viste a las sirenas, donde las colas no se ven pero se sienten.

Se trata de una adaptación del cuento danés de Andersen, publicado en 1837, arrinconado desde hace tres décadas por la potencia de la película animada de Disney, donde se impone el final feliz.

"Como la Sirenita actúa con buena voluntad y se niega a matar al príncipe, se convierte en una 'hija del aire'. Para mí no es un final de castigo, simplemente no es el final feliz de Disney que retira el sentido mismo del cuento de Andersen", defiende Martineau, para quien la historia nos anima "a aceptarnos tal y como somos".

Con un equipo de cinco actores, la directora retrata a la familia de la niña, que en el relato cumple 15 años, y a la bruja que la previene de que su elección será "irreversible".

"El cuento nos enseña que nuestros actos tienen consecuencias. Si el final no es el que los niños esperan, la moraleja del cuento nos enseña a integrar el lado oscuro de la vida, la muerte, la ruptura, la traición, el incesto, para aceptarlos mejor", zanja Martineau.