Tom Hanks: el rodaje de "A Good Day in the Neighborhood" fue un "infierno"

Tom Hanks bromeó este domingo al contar que el rodaje de "A Good Day in the Neighborhood", su último filme en el que da vida a la estrella televisiva Fred Rogers, "fue un infierno" ante las demandas del personaje.

Si hay algo en el que casi todo el mundo coincide sobre Tom Hanks es que encarna a la perfección esos personajes bonachones, pequeños héroes cotidianos con los que uno se puede cruzar cada día en la calle sin saber quiénes son.

Por eso interpretar a Fred Rogers, el presentador de televisión infantil que durante décadas personificó la bondad, casi santidad, en una sociedad cada vez más agresiva con su vecino, parecería algo hecho a la medida para Hanks.

Así que cuando Hanks declara, aunque sea en broma, que el rodaje de "A Good Day in the Neighborhood" "fue un infierno" y lo dice en varias ocasiones durante una rueda de prensa, lo único que puede provocar es la risa abierta de sus compañeros de equipo.

Precisamente lo que pasó este domingo, durante la rueda de prensa privada que Hanks y el resto del equipo de producción ofrecieron en Toronto, un día después del estreno mundial de la película en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF).

El filme, que está siendo presentado como uno de los posibles firmes candidatos a los Óscar de este año, se centra en la relación entre el misterioso icono de la televisión infantil estadounidense, Fred Rogers (Hanks), y un periodista de la revista "Esquire", Lloyd Vogel, interpretado por "The Americans" Matthew Rhys.

En el inicio de la película, Rogers (Hanks), tiene que efectuar una complicada coreografía cantando, quitándose la chaqueta, colocando un suéter, descalzándose y atándose unas zapatillas mientras mira atentamente a la cámara todo a la vez.

Hanks reconoció que fue una escena difícil que necesitó numerosas tomas hasta que acertó a hacerlo de forma correcta.

"22 exactamente", puntualizó la directora del filme, Marielle Heller ("The Diary of a Teenage Girl", 2015), ante las risas de Hanks y el resto del equipo de producción.