Llegan a Costa Rica las vacunas para prevenir el cáncer de cérvix

Las autoridades de Costa Rica informaron este miércoles que ya tienen en su poder las vacunas que desde este año aplicará contra el virus del papiloma humano y con las que pretende prevenir el cáncer de cérvix.

El presidente de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Román Macaya, anunció este miércoles en conferencia de prensa que ya están en el país las vacunas que se aplicarán durante el 2019 a un público meta de 35.015 niñas de 10 años de edad.

"Ya las dosis de las vacunas contra el virus del papiloma humano están en el país, están en proceso de almacenaje y luego pasaran a control de calidad", dijo Macaya, quien indicó que la fecha de inicio de vacunación está programada para la última semana de mayo, si no hay algún contratiempo.

El funcionario afirmó que la vacuna ha sido probada en diversos países del mundo y que la población debe hacer conciencia de que el cáncer de cérvix, cuya principal causa es el virus del papiloma humano, "es evitable en un gran porcentaje de casos".

"Pretendemos comenzar a impactar de forma importante la incidencia de este tipo de cáncer en mujeres. La vacuna ya se ha administrado en más de 270 millones de dosis en muchos países del mundo. Es una vacuna eficaz y segura y es una buena noticia para las mujeres de Costa Rica", declaró.

La vacuna se aplicará en centros de salud públicos a las niñas que cumplen 10 años en 2019 y según las autoridades el objetivo es que ellas se conviertan en la primera generación de mujeres libre de cáncer de cérvix.

Datos oficiales indican que cada hora Costa Rica invierte 14 millones de colones (22.875 dólares) en la atención de todo tipo de cáncer y que el de cérvix es la décima causa de muerte en el país.

En Costa Rica se diagnostica en promedio un caso de cáncer de cérvix al día y dos mujeres fallecen cada semana víctimas de ese mal.

El virus del papiloma humano es muy común y el cuerpo puede eliminarlo de manera natural al cabo de dos años, sin embargo, en un 5 por ciento de las mujeres el virus se queda presente en el cérvix y puede desarrollar lesiones que es posible que deriven en cáncer.